Abanico de Plumas Objeto del Mes / Septiembre

* En esta ocasión  la pieza  fue escogida por Viviana Riquelme,  funcionaria del Museo de la Exploración R.A Philippi.

Los Abanicos son objetos que  se remonta a la época romana, donde eran utilizados en la agricultura para cernir o aventar el trigo. Desde su creación fueron considerados como un objeto de uso doméstico, siendo un instrumento para mover el aire, aventar el grano, avivar el fuego, proteger del sol y espantar insectos. Con el tiempo, se transformó en un símbolo de poder, religioso y ornamento en la vestimenta de moda para las mujeres.
 
Si bien se pueden ver registros de abanicos de pluma en retratos de la corte europea del siglo XVII, su popularidad y masificación ocurre hacia el siglo XIX, donde era considerado un objeto de lujo y símbolo de estatus.  “En la década de 1920, surgen abanicos de plumas de avestruz muy grandes, teñidos de todos los colores imaginables. Fueron diseñados para complementar los trajes más ligeros de la época…” (MHN, 2009: 13)
 
En este tipo de objetos, los materiales más usados son las varillas de nácar, carey y maderas nobles, unidas con país de plumas, entre las cuales podemos encontrar: avestruz, gallinas de guinea, águilas y faisán, sin guardas. A partir del siglo XIX, el asa se incorpora en su estructura, siendo una pieza semi-circular de metal que va sujeta entre los clavillos y el remache. A veces el asa lleva amarrada una cinta o borla de hilos de seda, como ornamento.
 
El  abanico que se exhibe nos remonta al Burlesque del Moulin Rouge y la Belle Époque de Francia, su llegada a la vida social de Valdivia probablemente ocurrió a mediados del siglo XX como parte de la vestimenta femenina usada en los bailes de salón, fiestas de disfraces o diversas actividades de distención propios de la burguesía local.
El objeto que  fue seleccionado  por Viviana Riquelme, funcionaria de la Dirección de Museos explico que su decisión se debió  a las características y  lo elegante que se ven este tipo de accesorios. “Creo que los abanicos de anteaño eran objetos bellísimos. El que escogí resalta en particular por los materiales y detalles con los que está elaborado; luego  de investigar descubrí que está compuesto por  varillas,  bordes de imitación de carey, guías con plumas de avestruz y un asa de metal. Todos esos elementos juntos  transmiten  un aire de elegancia a quien lo  cargue y eso es visible en las imágenes de archivo, que pude revisar”, indicó.
 
El Abanico de Plumas estará en exhibición durante todo el mes de septiembre en el hall de Museo Histórico y Antropológico Mauricio Van de Maele, ubicado en los Laureles s/n Isla Teja Valdivia.